Ricardo Güiraldes, Don Segundo Sombra
28 noviembre 2010
esa hora
"...las lechuzas empezaron a jugar a las escondidas, llamándose con gargantas de terciopelo."
24 noviembre 2010
15 noviembre 2010
lo que se escribe cuando no se escribe
Sin título
10-01-2009
necesitaría
una grua
para cargar tamaños
adoquines
palabras como
casa
o
cuerpo
necesitaría
un martillo, un cincel
y un absurdo
despeñadero
para descartar
adormecedores
restos
pero estoy sin
presupuesto
un sacapuntas
-trabajador doble turno-
se pierde de aquí
al estuche de los cosméticos
el pago de la maquinaria
apalabré
y me enviaron un tornillo
Ahora en mi índice
señala
trastos viejos
y levanta la ceja
pulcro ingeniero.
10-01-2009
necesitaría
una grua
para cargar tamaños
adoquines
palabras como
casa
o
cuerpo
necesitaría
un martillo, un cincel
y un absurdo
despeñadero
para descartar
adormecedores
restos
pero estoy sin
presupuesto
un sacapuntas
-trabajador doble turno-
se pierde de aquí
al estuche de los cosméticos
el pago de la maquinaria
apalabré
y me enviaron un tornillo
Ahora en mi índice
señala
trastos viejos
y levanta la ceja
pulcro ingeniero.
04 noviembre 2010
un muerto más
Creo que la muerte nunca podrá ser desapercibida, aunque el muerto no nos haya agradado en vida. Un intimo enemigo que, por el momento, demuestra su infalibilidad en otro cuerpo.
01 noviembre 2010
22 octubre 2010
Yo somos Yo
Hoy estuve todo el día con la sensación pero hoy no llovió. El miércoles había llovido y yo desperté con la sensación royéndome los huesos como una reminiscencia de gotas oradando la tierra. Lejana porque aquí sólo hay cemento y el techo queda unos pisos más arriba. Pensé que quizá la lluvia produce un cambio químico en el aire y este afecta a la mente. Quizá, al evaporarse, el agua de lluvia caída ingresa al cuerpo por los poros o la respiración y cambian nuestras sensaciones dejando el ánimo perplejo y en estado de tristeza. Pero sólo lo pensé como una elucubración intelectual más para hacer transitable mi desgano.
Era día de facultad y debía leer algunos cuentos de Cortazar antes de ir a clase. Empecé por el primero de la lista: Lejana. Me costaba mucho. Cada dos o tres renglones mi mente se desperdigaba por levedades no visibles del pensamiento. El cuento me recordaba la leyenda mitológica que me había contado Javier con la que tanto me había sentido identificada y de la que hace un tiempo quise escribir. Y algo había escrito, pero tan místico y con un estilo tan anacrónico y romántico que me sentí un fracaso. El signo de géminis, me contaba Javier hace unos dos años, está relacionado con una leyenda mitológica. Los gemelos eran el producto de la unión entre un inmortal y una mortal (o a la inversa). En consecuencia, y como es tan corriente que suceda, uno de ellos era un dios y el otro era un hombre. Un hombre como cualquier otro, con su destino de cambio y descenso molecular. Los gemelos eran muy unidos (sensación extraña de que sólo es posible estar completo si el otro está al lado) Pero el tiempo pasa. Los inmortales no saben nada de eso. Pueden desentenderse de la complejidad del ir y venir de las estaciones y vislumbran un espacio más allá. Un desapego de la inmediatez inalcanzable para el simple mortal. Pero llegó el momento y el gemelo mortal descendió al espacio muerto. Era una separación intransitable para ambos. El gemelo inmortal se apiadó de su hermano porque sentía también en su cuerpo, como señales, la humedad del dolor del otro. Bajó al infierno y tomó su lugar (puede que tuviesen un buen abogado, pero esto es pura especulación, desconozco cómo gestionaron semejante favor ante el señor infraterrenal). Y así, de tanto en tanto, uno sube y el otro baja y así lo harán hasta la eternidad, y por eso, me explicaba Javier, Géminis se siente por momentos en la gloria, por momentos en el infierno, y su estado de ánimo es cambiante sin razón aparente. Y más puedo agregar yo. Jamás, ni en la cima ni en el subsuelo se sentirá saciado, completo. Siempre hay algo que le falta y siente como una ansiedad en todo el cuerpo. Y si está feliz sabe que su hermano está encadenado y gimiendo muy bajito para no ser escuchado. Y si en el infierno le duele toda la muerte que desintegra su cuerpo recuerda a su hermano y siente amnésicas caricias de risa lejana.
Finalmente terminé de leer el cuento tirada en mi cama, luego de haber cambiado tres veces de lugar. Casi como ahora que escribo esto un poquito allí y un poquito acá. Tirada en mi cama cerré los ojos y en algún lugar de mi pensamiento me quedé dormida. La última vez que había mirado el reloj eran las 3 y 20. Para llegar a horario a la clase debía salir de mi casa, a más tardar, a las 4 y media. Me desperté. Había llegado Beatriz con su novio y algunas cosas confusas sucedieron pero no importaba porque eran las 9 menos cinco. Ya había perdido cuatro horas de clase y me iba a tener que tomar un taxi si quería llegar antes de que empezara la última clase. Y entonces, me desperté. Tirada en mi cama, no sabía qué hora sería pero, a juzgar por el sueño anterior, era mejor levantarse ya. Me saqué la frazada de encima. (Alguien puede preguntarse por qué a esta altura del año uso frazada. Bueno, no sé). Y entonces, me desperté. Me saco la frazada de encima y otra vez la maldita frazada está en el mismo lugar. Como este tipo de sueño es muy recurrente, identifico la situación y me quedo tranquila y hastiada pensando una solución. Suelo pensar en el transcurso de sueños como este que parte de mi ya ha despertado mientras que el resto se resiste a la vigilia. Lo novedoso fue la forma en la que decidí arengarme: “Si nosotros ya nos despertamos y queremos ir a clase y ella se obstina en seguir durmiendo, vayamos nosotros y dejémosla a esta que haga lo que quiera.” Evidentemente, o el insconciente percibe de forma más certera al individuo o debo descansar mejor de noche.
Me concentré. Intenté retirar la frazada. Y otra vez sucedió lo mismo. Pensé (no recuerdo si en singular o plural): Si cuando muevo la mano siento que estoy retirando la frazada y cuando observo esta sigue ahí tapándome intransigente, entonces la única solución es no mirar. Me concentro. Voy destapándome de a poco, sintiendo la fuerza sutil de mis brazos, la pelusa del aire crispándome el torso, los pies en el suelo. Estoy de pie. Camino. Mi habitación está igual: las paredes amarillas descascarándose, el placard blanco expectante, el agobio circular. Llego hasta la puerta y no me animo a cruzar. Los recuerdos se articulan en un discurso ininterrumpido. Parada ante la puerta me vuelvo a contar la noche que entre pizzas y vino tinto, Adelina nos habló de los viajes astrales. Al parecer, dormido, uno puede levantarse y pegarse un viajecito. Pero: Cuidado, dijo Adelina, es peligroso, puede uno alejarse demasiado y no saber cómo volver. Yo no soy supersticiosa, pero jamás paso por debajo de una escalera. A pesar de que la puerta estaba abierta yo no veía nada de lo que había más allá. Mientras dialogaba con mis recuerdos de Adelina comenzaron a pasar personas. Entraban por esa puerta y se iban por la del baño. Sólo reconocí a la última de estas (que realmente no sé por qué pasea por mis sueños) Al pasar me dijo burlonamente: -¿Por qué vas a ir a la clase de Régula si es para dormirse? No le contesté, evidentemente el tipo se estaba equivocando de sueño porque la materia de Régula ya la cursé hace dos años. Suele suceder que en determinadas situaciones uno reconoce hasta dónde es capaz de llegar. Abruptamente me dí vuelta. Me miré, tirada en la cama, y me dije:- ¡Dale, Laura, vamos! Inmediatamente desperté, me tomé unos mates y me fui a cursar.
Este texto, escrito en el año 2007, fue publicado por primera vez en el blog Noctambulos (hoy inexistente). Lo saco del baul de los olvidos quizá por ultima vez.
Era día de facultad y debía leer algunos cuentos de Cortazar antes de ir a clase. Empecé por el primero de la lista: Lejana. Me costaba mucho. Cada dos o tres renglones mi mente se desperdigaba por levedades no visibles del pensamiento. El cuento me recordaba la leyenda mitológica que me había contado Javier con la que tanto me había sentido identificada y de la que hace un tiempo quise escribir. Y algo había escrito, pero tan místico y con un estilo tan anacrónico y romántico que me sentí un fracaso. El signo de géminis, me contaba Javier hace unos dos años, está relacionado con una leyenda mitológica. Los gemelos eran el producto de la unión entre un inmortal y una mortal (o a la inversa). En consecuencia, y como es tan corriente que suceda, uno de ellos era un dios y el otro era un hombre. Un hombre como cualquier otro, con su destino de cambio y descenso molecular. Los gemelos eran muy unidos (sensación extraña de que sólo es posible estar completo si el otro está al lado) Pero el tiempo pasa. Los inmortales no saben nada de eso. Pueden desentenderse de la complejidad del ir y venir de las estaciones y vislumbran un espacio más allá. Un desapego de la inmediatez inalcanzable para el simple mortal. Pero llegó el momento y el gemelo mortal descendió al espacio muerto. Era una separación intransitable para ambos. El gemelo inmortal se apiadó de su hermano porque sentía también en su cuerpo, como señales, la humedad del dolor del otro. Bajó al infierno y tomó su lugar (puede que tuviesen un buen abogado, pero esto es pura especulación, desconozco cómo gestionaron semejante favor ante el señor infraterrenal). Y así, de tanto en tanto, uno sube y el otro baja y así lo harán hasta la eternidad, y por eso, me explicaba Javier, Géminis se siente por momentos en la gloria, por momentos en el infierno, y su estado de ánimo es cambiante sin razón aparente. Y más puedo agregar yo. Jamás, ni en la cima ni en el subsuelo se sentirá saciado, completo. Siempre hay algo que le falta y siente como una ansiedad en todo el cuerpo. Y si está feliz sabe que su hermano está encadenado y gimiendo muy bajito para no ser escuchado. Y si en el infierno le duele toda la muerte que desintegra su cuerpo recuerda a su hermano y siente amnésicas caricias de risa lejana.
Finalmente terminé de leer el cuento tirada en mi cama, luego de haber cambiado tres veces de lugar. Casi como ahora que escribo esto un poquito allí y un poquito acá. Tirada en mi cama cerré los ojos y en algún lugar de mi pensamiento me quedé dormida. La última vez que había mirado el reloj eran las 3 y 20. Para llegar a horario a la clase debía salir de mi casa, a más tardar, a las 4 y media. Me desperté. Había llegado Beatriz con su novio y algunas cosas confusas sucedieron pero no importaba porque eran las 9 menos cinco. Ya había perdido cuatro horas de clase y me iba a tener que tomar un taxi si quería llegar antes de que empezara la última clase. Y entonces, me desperté. Tirada en mi cama, no sabía qué hora sería pero, a juzgar por el sueño anterior, era mejor levantarse ya. Me saqué la frazada de encima. (Alguien puede preguntarse por qué a esta altura del año uso frazada. Bueno, no sé). Y entonces, me desperté. Me saco la frazada de encima y otra vez la maldita frazada está en el mismo lugar. Como este tipo de sueño es muy recurrente, identifico la situación y me quedo tranquila y hastiada pensando una solución. Suelo pensar en el transcurso de sueños como este que parte de mi ya ha despertado mientras que el resto se resiste a la vigilia. Lo novedoso fue la forma en la que decidí arengarme: “Si nosotros ya nos despertamos y queremos ir a clase y ella se obstina en seguir durmiendo, vayamos nosotros y dejémosla a esta que haga lo que quiera.” Evidentemente, o el insconciente percibe de forma más certera al individuo o debo descansar mejor de noche.
Me concentré. Intenté retirar la frazada. Y otra vez sucedió lo mismo. Pensé (no recuerdo si en singular o plural): Si cuando muevo la mano siento que estoy retirando la frazada y cuando observo esta sigue ahí tapándome intransigente, entonces la única solución es no mirar. Me concentro. Voy destapándome de a poco, sintiendo la fuerza sutil de mis brazos, la pelusa del aire crispándome el torso, los pies en el suelo. Estoy de pie. Camino. Mi habitación está igual: las paredes amarillas descascarándose, el placard blanco expectante, el agobio circular. Llego hasta la puerta y no me animo a cruzar. Los recuerdos se articulan en un discurso ininterrumpido. Parada ante la puerta me vuelvo a contar la noche que entre pizzas y vino tinto, Adelina nos habló de los viajes astrales. Al parecer, dormido, uno puede levantarse y pegarse un viajecito. Pero: Cuidado, dijo Adelina, es peligroso, puede uno alejarse demasiado y no saber cómo volver. Yo no soy supersticiosa, pero jamás paso por debajo de una escalera. A pesar de que la puerta estaba abierta yo no veía nada de lo que había más allá. Mientras dialogaba con mis recuerdos de Adelina comenzaron a pasar personas. Entraban por esa puerta y se iban por la del baño. Sólo reconocí a la última de estas (que realmente no sé por qué pasea por mis sueños) Al pasar me dijo burlonamente: -¿Por qué vas a ir a la clase de Régula si es para dormirse? No le contesté, evidentemente el tipo se estaba equivocando de sueño porque la materia de Régula ya la cursé hace dos años. Suele suceder que en determinadas situaciones uno reconoce hasta dónde es capaz de llegar. Abruptamente me dí vuelta. Me miré, tirada en la cama, y me dije:- ¡Dale, Laura, vamos! Inmediatamente desperté, me tomé unos mates y me fui a cursar.
Este texto, escrito en el año 2007, fue publicado por primera vez en el blog Noctambulos (hoy inexistente). Lo saco del baul de los olvidos quizá por ultima vez.
19 octubre 2010
Fragmento de Ryu Murakami, Azul casi transparente
“Saqué de mi bolsillo un fragmento de cristal del tamaño aproximado de una uña y limpié la sangre que tenía pegada. Su suave concavidad reflejó el cielo luminoso que empezaba a surgir de la noche. Bajo el cielo se extendía el hospital y, más lejos aún, la calle bordeada de árboles y la ciudad.
El recorte de esta sombra de ciudad reflejada tomaba una curva de una extrema delicadeza- el mismo género de curva que la del relámpago que me había iluminado, aquella noche que casi mato a Lilly en la pista del reactor, bajo la lluvia- aquel delgado arabesco blanco que me había quemado los ojos por un instante, el tiempo de un relámpago. Como el neblinoso y oleado horizonte del mar, como el blanco brazo de una mujer- la dulzura misma.
Todo el tiempo, desde una eternidad, había estado rodeado por esta curva blanquecina. El fragmento de cristal, aun manchado de sangre en el borde, bañado por el aire del amanecer, era casi transparente.
Era de un azul inerme, casi transparente, sí. Me levanté, y mientras me dirigía a mi apartamento pensé: “quiero ser como este cristal, para reflejar a mi vez la dulzura de esta curva blanca. Quiero mostrar a los otros su apacible esplendor, reflejado en mí.”
El borde del cielo se empañó de luz, y el fragmento de cristal perdió de pronto su limpidez. A los primeros cantos de los pájaros, nada se reflejaba en el cristal, absolutamente nada.”
El recorte de esta sombra de ciudad reflejada tomaba una curva de una extrema delicadeza- el mismo género de curva que la del relámpago que me había iluminado, aquella noche que casi mato a Lilly en la pista del reactor, bajo la lluvia- aquel delgado arabesco blanco que me había quemado los ojos por un instante, el tiempo de un relámpago. Como el neblinoso y oleado horizonte del mar, como el blanco brazo de una mujer- la dulzura misma.
Todo el tiempo, desde una eternidad, había estado rodeado por esta curva blanquecina. El fragmento de cristal, aun manchado de sangre en el borde, bañado por el aire del amanecer, era casi transparente.
Era de un azul inerme, casi transparente, sí. Me levanté, y mientras me dirigía a mi apartamento pensé: “quiero ser como este cristal, para reflejar a mi vez la dulzura de esta curva blanca. Quiero mostrar a los otros su apacible esplendor, reflejado en mí.”
El borde del cielo se empañó de luz, y el fragmento de cristal perdió de pronto su limpidez. A los primeros cantos de los pájaros, nada se reflejaba en el cristal, absolutamente nada.”
13 octubre 2010
27-11-2009
"Hoy un hombre, boliviano (aclara mamá) fué a la farmacia a pedir un medicamento que le quite las ansias de estar con una mujer." Mamá dice que "los bolivianos" no tienen eso que sí tenemos los argentinos y se refiere a un cierto sentido de la ubicación, y habla también de una especie de "inocencia más primitiva" que tendrían "los bolivianos". Yo digo: que suerte que haya gente que todavia no sabe que ciertas cosas no se pueden decir. Y quiero imaginarme la cara de ese hombre, la desilusión, al enterarse que ese medicamento no existe. Habrá pensado ese hombre, mirando las vidrieras de vuelta a casa, cuantas cosas inutiles ha creado el progreso humano.
10 octubre 2010
09 octubre 2010
8-
Los ascos
Casi cuajos
Quedamente
Los asnos
Relamientes
Los tajos
Pueden venir a decirme
No sos vos
Y la marea que hace el sentido
Se olvida
Los linyeras
En el fondo
Haciendo eco
Al doblar los ojos
Hacia la esquina
Eco
No sos vos
Hay algo más
Podrido
Debajo de todo esto
Casi cuajos
Quedamente
Los asnos
Relamientes
Los tajos
Pueden venir a decirme
No sos vos
Y la marea que hace el sentido
Se olvida
Los linyeras
En el fondo
Haciendo eco
Al doblar los ojos
Hacia la esquina
Eco
No sos vos
Hay algo más
Podrido
Debajo de todo esto
05 octubre 2010
7
No quiero realizar la escena
El golpe del puño en el pecho
Después las noches se abrirán
Como un marco oportuno
Pero esa luna
No opina nada
En la mañana
Sólo está del otro lado
¿Hasta dónde me queres?
Hasta el cielo, pero de ahí
Un poco más allá
Los trámites los relojes
La vuelta de la esquina
De las muertes y nacimientos
Juegan de bufones
Abra esta realidad
Dese un golpe
Ah, no, con el puño ya está bien
Despacito
Que no deje moretones
Caen dos o tres mojigangas
Al piso
Las levanto y las guardo
En el bolsillo de adentro
Seremos charla en bambalinas
Cuando dándonos la risa contra el nazo
Sepamos mudas las demás digresiones
El golpe del puño en el pecho
Después las noches se abrirán
Como un marco oportuno
Pero esa luna
No opina nada
En la mañana
Sólo está del otro lado
¿Hasta dónde me queres?
Hasta el cielo, pero de ahí
Un poco más allá
Los trámites los relojes
La vuelta de la esquina
De las muertes y nacimientos
Juegan de bufones
Abra esta realidad
Dese un golpe
Ah, no, con el puño ya está bien
Despacito
Que no deje moretones
Caen dos o tres mojigangas
Al piso
Las levanto y las guardo
En el bolsillo de adentro
Seremos charla en bambalinas
Cuando dándonos la risa contra el nazo
Sepamos mudas las demás digresiones
01 octubre 2010
6
Sueño que yo soy tu macho
Y vos mi minita
Cuando esto sea así
Te voy a dejar
Y te voy a decir
Que no hace falta
Ser tan sentimental
Alrededor del polvo
Y vos mi minita
Cuando esto sea así
Te voy a dejar
Y te voy a decir
Que no hace falta
Ser tan sentimental
Alrededor del polvo
30 septiembre 2010
5
“La escritura es
precisamente
ahí donde no estás”
Roland Barthes
precisamente
ahí donde no estás”
Roland Barthes
Lo que nos dimos
no se declina
no es un lugar
en el pasado
no encanece las palabras
ni habrá archivo
capaz de asimilarlo
soy yo ahora un todo
(y vos un horizonte de nucas)
29 septiembre 2010
27 septiembre 2010
24 septiembre 2010
2
él es absolutamente él
y la mujer
es
¡Oscar!
la verdad
con las piernas abiertas
y un dedo en los labios
porque él es
absolutamente
yo mismo
y la mujer
es
¡Oscar!
la verdad
con las piernas abiertas
y un dedo en los labios
porque él es
absolutamente
yo mismo
23 septiembre 2010
1
“Verdadero artista es el hombre
que cree absolutamente en sí,
porque él es absolutamente él mismo.”
Oscar Wilde
que cree absolutamente en sí,
porque él es absolutamente él mismo.”
Oscar Wilde
Alejarme de vos
es una forma más
del amor
La inmorada
A partir de hoy voy a colgar un grupo de poemas que constituyen una serie. Con serie quiero decir que si bien cada uno tiene unidad y completud en sí mismo, es en relación a los demas que cobra su valor (oposición relación asociación y todo lo que quieras para aportarle un significado añadido que resulta privilegiado al entroncar todo el conjunto de textos). Por eso no concibo que una serie pueda darse a circular por separado. En este caso la serie tiene un orden de lectura (no como WAYN que puede leerse en diferentes ordenes). En definitiva lo que vengo a decir es que a partir de hoy voy a publicar un poema de la serie por día (por día habil se entiende, no cuentan fines de semana, día de la joven peronista de hoy ni aquellos malos días en que uno tiene cita con el dentista). La serie no tiene nombre, pero tengo la impresión de que forma parte de algo más grande que se llama La inmorada, ese algo todavia no sé qué es ni cómo se va a definir ni siquiera si es que va a existir.
Aviso para los despistados: el orden de lectura es de abajo hacia arriba. O sea desde aquí hacia arriba
Aviso para los despistados: el orden de lectura es de abajo hacia arriba. O sea desde aquí hacia arriba
17 septiembre 2010
Mi amiga Adelina Cammarano dicta un taller:
Tus zonas mágicas.
Cómo usar el poder milagroso de la mente.
(Taller de lectura de la obra fundamental de Wayne W. Dyer)
El curso se desarrolla en la lectura de esta obra del Psicólogo y Profesor Norteamericano conocido por sus conferencias y cursos de autoayuda quien afirma aquí “La existencia de una realidad mágica en cada uno, una poderosa parcela espiritual que está esperando ser descubierta para ser utilizada con un único fin posible: Lograr lo mejor para uno mismo y para los otros”.
A partir de este texto base se propondrán otras lecturas y se acercarán otros materiales que ayuden a los talleristas en sus interpretaciones. Se trabajarán con textos de la literatura universal, con poesía, con la filosofía de Osho, las iluminadoras palabras de Dalai Lama, Los cuentos sufíes de Idries Shah, la sabiduría oriental del Tao te king de Lao Tse entre otros.
Un curso diseñado para el disfrute de la literatura de todo tipo. Un alimento para la mente y el espíritu.
A cargo de:
Adelina Cammarano
Profesora de Español. Escritora. Estudiante de Letras en la U.B.A.
Inicio: Viernes 1 de Octubre.
Día y horario: Todos los viernes de 19hs a 21hs.
Duración: 2 meses.
Valor del curso: Una cuota de $360 o dos cuotas de $220
Informes e inscripción: cammarma@yahoo.com.ar.
A realizarse en: Zona Caballito.
Programa:
1) Introducción. Qué entendemos por milagro. Una visión trascendente de la magia y los milagros.
2) Cómo convertirse en un ser espiritual. Nos habla Dalai Lama sobre La ciencia, la espiritualidad y la humanidad.
3) Cómo crear un esquema mental favorable a los milagros. Un acercamiento al método Silva de control mental. Qué es la meditación.
4) La realidad mágica y tus relaciones. Las teorías occidentales del amor y las palabras de Osho.
5) La realidad mágica y tu prosperidad. Qué entendemos por prosperidad: George Simmel y su teoría del hombre objeto en La filosofía del dinero.
6) La realidad mágica y tu identidad personal: “Puedes elegir la vida que deseas vivir”.
7) La realidad mágica y tu salud física. Ideales físicos en nuestra sociedad: Desde dónde nos miramos
Nos ayuda a pensar El retrato de Dorian Grey de Oscar Wilde.
8) Cómo irradiar realidad mágica al mundo. Un mensaje esperanzador. Cómo podemos ser parte de la revolución espiritual que avanza.
Cómo usar el poder milagroso de la mente.
(Taller de lectura de la obra fundamental de Wayne W. Dyer)
El curso se desarrolla en la lectura de esta obra del Psicólogo y Profesor Norteamericano conocido por sus conferencias y cursos de autoayuda quien afirma aquí “La existencia de una realidad mágica en cada uno, una poderosa parcela espiritual que está esperando ser descubierta para ser utilizada con un único fin posible: Lograr lo mejor para uno mismo y para los otros”.
A partir de este texto base se propondrán otras lecturas y se acercarán otros materiales que ayuden a los talleristas en sus interpretaciones. Se trabajarán con textos de la literatura universal, con poesía, con la filosofía de Osho, las iluminadoras palabras de Dalai Lama, Los cuentos sufíes de Idries Shah, la sabiduría oriental del Tao te king de Lao Tse entre otros.
Un curso diseñado para el disfrute de la literatura de todo tipo. Un alimento para la mente y el espíritu.
A cargo de:
Adelina Cammarano
Profesora de Español. Escritora. Estudiante de Letras en la U.B.A.
Inicio: Viernes 1 de Octubre.
Día y horario: Todos los viernes de 19hs a 21hs.
Duración: 2 meses.
Valor del curso: Una cuota de $360 o dos cuotas de $220
Informes e inscripción: cammarma@yahoo.com.ar.
A realizarse en: Zona Caballito.
Programa:
1) Introducción. Qué entendemos por milagro. Una visión trascendente de la magia y los milagros.
2) Cómo convertirse en un ser espiritual. Nos habla Dalai Lama sobre La ciencia, la espiritualidad y la humanidad.
3) Cómo crear un esquema mental favorable a los milagros. Un acercamiento al método Silva de control mental. Qué es la meditación.
4) La realidad mágica y tus relaciones. Las teorías occidentales del amor y las palabras de Osho.
5) La realidad mágica y tu prosperidad. Qué entendemos por prosperidad: George Simmel y su teoría del hombre objeto en La filosofía del dinero.
6) La realidad mágica y tu identidad personal: “Puedes elegir la vida que deseas vivir”.
7) La realidad mágica y tu salud física. Ideales físicos en nuestra sociedad: Desde dónde nos miramos
Nos ayuda a pensar El retrato de Dorian Grey de Oscar Wilde.
8) Cómo irradiar realidad mágica al mundo. Un mensaje esperanzador. Cómo podemos ser parte de la revolución espiritual que avanza.
16 septiembre 2010
Conversaciones con Lorenzo

El cumpleaños de todos los que soy
Lorenzo:-Hoy es mi cumpleaños.
M: No, hoy no es tu cumpleaños.
Lorenzo: Si, hoy es mi cumpleaños de hombre araña.
Un avión en cualquier tiempo
N (sentada en el patio y señalando hacia arriba): -Mirá, Lorenzo, un avión.
Lorenzo: Aaaahhhhh!!!! Yo quiero ir en avión.
N: Llamalo. ¡Avión! ¡Llevanos!
Lorenzo: (ningún boludo) Pero si ese avión está allá (señala) no nos va a llevar a Mar del Plata.
N: ¿Vos fuiste en avión a Mar del Plata?
Lorenzo: Si
N: ¿Con la abuela?
Lorenzo: Si. Cuando yo era grande manejé un avión.
31 agosto 2010
Por acá andamos

En el primer post de esta serie me había llamado la atención un comentario que figuraba en el artículo sobre Kobo Abe en Wikipedia. La cita decía: "La característica que le generó particular fama, fueron sus exploraciones a menudo pesadillescas y surreales de lo individual, lo cual representa todo un hito en la sociedad contemporánea japonesa, la cual es esencialmente gregaria y da prioridad al grupo sobre el individuo." Sin duda, uno de los temas principales (sino el principal) de La mujer de la arena es la oposición colectivo/individuo. Pero ¿Qué significa que la sociedad japonesa es esencialmente gregaria y da prioridad al grupo sobre el individuo?
Confucio (551 ac- 479 ac) fue un filósofo chino. Sus pensamientos llegan hasta nosotros gracias a las Analectas que compendian discusiones con sus discípulos.
En Japón se produce un aclimatamiento de sus doctrinas que derivan en el neoconfucianismo japonés (reorganización marcial de las principales figuras y tópicos del confucianismo).
A continuación copio y pego algunos puntos relevantes del artículo "La raiz china de Japón" del profesor Alberto Silva, en relación a Confucianismo/Prioridad de lo colectivo sobre lo individual:
"¿Qué plantean en términos generales, los aforismos de las Analectas, que posteriormente se codificarían en Japón como una doctrina más estructurada, el neo-confucianismo? Existe un orden cósmico establecido por cierta entidad que, en las Analectas oscila entre un ser supremo, ejecutor de su plan, y una naturaleza imperturbable en sus esquemas y sus ciclos. En cualquiera de las dos versiones, el Cielo campa por encima de la Tierra. Esto significa que lo que podemos considerar real se sitúa fuera del alcance del conocimiento y de la voluntad de los humanos. Implica, además, que los hombres pueden hacer muy poco para alterar su destino: la comprensión del mismo se les escapa por completo y cualquier intento de modificarlo resulta tarea irrisoria.
"En vez de resignarse pasivamente a un destino incontrolable, tienen que activarse hasta el punto de comprender la contextura de la realidad y actuar dentro de ella en consonancia.
El confucianismo no constituye propiamente una religión. Tampoco es exactamente una filosofía. El confucianismo se presenta más bien como un paradigma: un encuadre mental que delimita lo que podemos pensar e imaginar. La construcción social de la realidad pasa por la formación de una predisposición mental a obrar materialmente en forma previsible.
Interesa entender el uso social de la doctrina confucianista en la configuración de proyectos nacionales en el Este de Asia. En efecto mirándolo desde el ángulo de sus aplicaciones sociales, el confucianismo constituye un poderoso instrumento de movilización generalizada de relaciones humanas, con vistas a maximizar la acción colectiva.
Características:
-predominio de lo colectivo sobre lo individual; (N.F. sólo voy a resumir lo que se explica de esta característica)
-pluralismo político y religioso;
-tolerancia étnica;
-germen de progreso.
"¿De qué forma, según el confucianismo, lo colectivo predomina sobre lo individual?
Nivel micro-social: En China la vida íntima personal se concibe y se practica en el seno de la familia. Recién desde allí se orienta hacia fuera, mediante círculos concéntricos sucesivos. La vida grupal conlleva el desarrollo de lealtades personales, lo que se traduce en múltiples redes de obligaciones mutuas, hiladas de a poco como un tejido resistente (En el caso japonés se impondrá una similar orientación grupista, siendo sin embargo reemplazada la familia por otras formas asociativas, especialmente el núcleo primario de actividad fabril, oficinesca, estudiantil, deportiva, etc)
-Es como exigencia grupal que en el horizonte aparece la educación como una obligación: educarse es deber del individuo, con vistas a ser más útil para su entorno.
-El confucianismo también inculca el ahorro (N.F.: el ahorro- presente en la novela- pero habría que analizar si aparece como “devolución al grupo de cualquier excedente individual”)
"Nivel macro-social:
Institución imperial. Constituye símbolo del orden cósmico y a la vez legitimación del poder temporal (social y político)
Jerarquía meritocrática: Por deber grupal, todos hacen el esfuerzo de estudiar. A mayor entrega, mejor resultado potencial (noción de mérito). Por deber grupal, igualmente, todos se someten a una jerarquía legitimada por la experiencia. En dicho contexto, el Estado constituye el escenario institucional adecuado para un sistema capaz de armonizar las relaciones sociales…Cuando se afirma que el confucianismo es fuente de movilización social significa que es capaz de poner en marcha el potencial individual al servicio de la colectividad.
"Lo central es que, para el confucianismo, todo se juega en una ecuación entre racionalidad y sociabilidad. Lo racional es lo colectivo.
"El pensamiento de Confucio busca construir un vínculo indestructible entre la persona y su entorno social."
28 agosto 2010
Punto muerto uno/ El caso del Sr. Do
Punto muerto uno:
Ya no pienso tomar como tema de la investigación a la generación de posguerra. Un punto de vista generacional implicaría un conocimiento socio-histórico-literario que no poseo. Desde el vamos, es imposible (o muy poco serio) realizar un análisis generacional teniendo en cuenta sólo a dos autores. Es un estudio interesante, que me gustaría realizar en algún momento, pero que implicaría un desarrollo más extenso que el que puede tener una monografía.
La generación cayó.
Oé cayó.
Se impuso Kobo Abe y La mujer de la arena

El caso del Sr. Do:
El Sr. Do es el encargado de la biblioteca japonesa. Lo conocí hace un par de meses, cuando buscaba material sobre Oé.
Para ingresar al sector de libros hay que pasar por el puestito de Recepcionista/Seguridad, dejar la mochila en los lockets y subir las escaleras.
Cuando por primera vez entré, el Sr. Do le explicaba a una chica, que evidentemente acababa de recibir el pase de "socia", el reglamento: (No voy a cometer el furcio de querer reproducir un castellano impecable con su dejo de extranjería en el acento) -"Los libros se prestan por dos semanas, los cds por tres, pero...el "socio cumplidor" puede obtener otros beneficios"-
El socio cumplidor, la imagen me queda rebotando, lentamente entre silabas diáfanas.
(Fisgona, curiosa, las tardes de bisabuela detrás de la ventana, la costumbre de andar en silencio por el borde de un mundo observable-ficcionable, mecanismos detalles, vouyeur la cariátide y esas cosas)
El Sr. Do mide aproximadamente 1,50 mts y mueve las manos en el aire como quien da vuelta las páginas de un querido libro ajado, sus dedos no parecen separarse y si lo hacen conservan una simetría equidistante. Uno podría imaginar que el Sr. Do sabe armar altos castillos con varios mazos de cartas (inclusive si las cartas no son del mismo tamaño) o que puede desenredar el ovillo de lana que uno olvidó debajo de la mesa y el gatito travieso tomó como juguete durante todo el día, pero esas imaginaciones no vienen al caso y son del todo improbables. El Sr. Do nunca se olvidaría el ovillo debajo de la mesa.
Mientras hojeo en la mesa algunos de los libros que podrían servirme, el Sr. Do va y viene (¡me pregunto a dónde!) y regresa dos veces con algún material más que puede servirme: su archivo de recortes de diarios y el libro de una señora que no habla de Oé pero tiene su mail y es un eminente estudiosa argentina de literatura japonesa. La tercera vez se acerca para recordarme que ya está próxima la hora de cierre.
Recepcionista/Seguridad (en adelante lo voy a llamar Recep) es quien me explica las condiciones para hacerse socio. Voy a explicar sumariamente aquí lo que pude deducir de mis tres visitas: Recep se ocupa de la seguridad (tiene su traje de uniformado civil típico del oficio), la recepción, y los papelerios que registran la salida de libros y la admisión de socios. Es un multifunción curioso.
En las siguientes semanas esperé la llegada de la postal de Sr. Do (no voy a extenderme acá sobre la nostalgia, las elucubraciones, la ansiedad, la euforia de un segundo colorido al pie de la puerta esperando la postal del Sr. Do; no hoy, quizá en algún momento hable de cómo era recibir cartas, tendré ochenta años y un gato desdeñoso que mira a las moscas mientras le hablo)
Cuando fui por segunda vez a la biblioteca con todo mi papelerio en regla era día de película. Esperaba que el Sr. Do me dijera el asunto del “socio cumplidor”. Una especie de rito de iniciación. Estas son las etapas del camino (por supuesto no voy a ocultar información: Do significa camino en japonés) Recep niega con la cabeza y aprieta los labios: -Hoy hay película, el Sr. Do no se pierde nunca la película, imposible hablar con él- En cambio, me ofrece gracioso frases de segunda mano. Imita el tono y gesto del Sr. Do retándolo: -Socio no tiene foto, no, no. Llame llame, traiga foto.- Es cierto olvidé llevar dos fotos carnet. -Pero se puede arreglar, me las trae la próxima vez. Pero no se olvide, eh? Porque si no el Sr. Do…-
Recep mide lo mismo que el Sr Do, pero estando sentado y me hace comentarios acerca de los zurdos, Maradona, la inteligencia y otras cosas que se pierden en mi inconsciente mientras firmo los papeles.
-Dicen que los zurdos son inteligentes
-Eso es un mito, le digo.
-Claro, por eso Maradona no es inteligente.
-¿Maradona es zurdo?
-Si
-Ah-
Y me voy desilusionada.
La tercera vez que fui también era día de película.
Ya no pienso tomar como tema de la investigación a la generación de posguerra. Un punto de vista generacional implicaría un conocimiento socio-histórico-literario que no poseo. Desde el vamos, es imposible (o muy poco serio) realizar un análisis generacional teniendo en cuenta sólo a dos autores. Es un estudio interesante, que me gustaría realizar en algún momento, pero que implicaría un desarrollo más extenso que el que puede tener una monografía.
La generación cayó.
Oé cayó.
Se impuso Kobo Abe y La mujer de la arena

El caso del Sr. Do:
El Sr. Do es el encargado de la biblioteca japonesa. Lo conocí hace un par de meses, cuando buscaba material sobre Oé.
Para ingresar al sector de libros hay que pasar por el puestito de Recepcionista/Seguridad, dejar la mochila en los lockets y subir las escaleras.
Cuando por primera vez entré, el Sr. Do le explicaba a una chica, que evidentemente acababa de recibir el pase de "socia", el reglamento: (No voy a cometer el furcio de querer reproducir un castellano impecable con su dejo de extranjería en el acento) -"Los libros se prestan por dos semanas, los cds por tres, pero...el "socio cumplidor" puede obtener otros beneficios"-
El socio cumplidor, la imagen me queda rebotando, lentamente entre silabas diáfanas.
(Fisgona, curiosa, las tardes de bisabuela detrás de la ventana, la costumbre de andar en silencio por el borde de un mundo observable-ficcionable, mecanismos detalles, vouyeur la cariátide y esas cosas)
El Sr. Do mide aproximadamente 1,50 mts y mueve las manos en el aire como quien da vuelta las páginas de un querido libro ajado, sus dedos no parecen separarse y si lo hacen conservan una simetría equidistante. Uno podría imaginar que el Sr. Do sabe armar altos castillos con varios mazos de cartas (inclusive si las cartas no son del mismo tamaño) o que puede desenredar el ovillo de lana que uno olvidó debajo de la mesa y el gatito travieso tomó como juguete durante todo el día, pero esas imaginaciones no vienen al caso y son del todo improbables. El Sr. Do nunca se olvidaría el ovillo debajo de la mesa.
Mientras hojeo en la mesa algunos de los libros que podrían servirme, el Sr. Do va y viene (¡me pregunto a dónde!) y regresa dos veces con algún material más que puede servirme: su archivo de recortes de diarios y el libro de una señora que no habla de Oé pero tiene su mail y es un eminente estudiosa argentina de literatura japonesa. La tercera vez se acerca para recordarme que ya está próxima la hora de cierre.
Recepcionista/Seguridad (en adelante lo voy a llamar Recep) es quien me explica las condiciones para hacerse socio. Voy a explicar sumariamente aquí lo que pude deducir de mis tres visitas: Recep se ocupa de la seguridad (tiene su traje de uniformado civil típico del oficio), la recepción, y los papelerios que registran la salida de libros y la admisión de socios. Es un multifunción curioso.
En las siguientes semanas esperé la llegada de la postal de Sr. Do (no voy a extenderme acá sobre la nostalgia, las elucubraciones, la ansiedad, la euforia de un segundo colorido al pie de la puerta esperando la postal del Sr. Do; no hoy, quizá en algún momento hable de cómo era recibir cartas, tendré ochenta años y un gato desdeñoso que mira a las moscas mientras le hablo)
Cuando fui por segunda vez a la biblioteca con todo mi papelerio en regla era día de película. Esperaba que el Sr. Do me dijera el asunto del “socio cumplidor”. Una especie de rito de iniciación. Estas son las etapas del camino (por supuesto no voy a ocultar información: Do significa camino en japonés) Recep niega con la cabeza y aprieta los labios: -Hoy hay película, el Sr. Do no se pierde nunca la película, imposible hablar con él- En cambio, me ofrece gracioso frases de segunda mano. Imita el tono y gesto del Sr. Do retándolo: -Socio no tiene foto, no, no. Llame llame, traiga foto.- Es cierto olvidé llevar dos fotos carnet. -Pero se puede arreglar, me las trae la próxima vez. Pero no se olvide, eh? Porque si no el Sr. Do…-
Recep mide lo mismo que el Sr Do, pero estando sentado y me hace comentarios acerca de los zurdos, Maradona, la inteligencia y otras cosas que se pierden en mi inconsciente mientras firmo los papeles.
-Dicen que los zurdos son inteligentes
-Eso es un mito, le digo.
-Claro, por eso Maradona no es inteligente.
-¿Maradona es zurdo?
-Si
-Ah-
Y me voy desilusionada.
La tercera vez que fui también era día de película.
23 agosto 2010
¿que tiene que ver "la mujer de la arena" con Super Mario Bross?
Por lo pronto, sólo estan relacionados por su origen. Ambos son creaciones japonesas. Pero un detective sonambulesco se distrae muy facilmente, especialmente cuando en el marco de una investigación seria le mencionan al juego que cambió la forma de entender el ocio en su infancia.
El Reino Champiñon ha sido invadido por una tribu de tortugas famosas por su magia negra que lo han transformado en piedra y ladrillos. La unica que puede desarmar el maleficio es la Princesa Peach (la hija del rey Champiñon), pero ella ha sido raptada por los malos.
La tarea de Mario es rescatar a la princesa Peach de las garras del Rey Koopa, también llamado Bowser, una tortuga antropomorfa más grande que un humano.
Los Kappa son criaturas mitológicas del folclore japonés que viven en lagos. Suelen representarse como pequeños humanoides con forma de rana. Sus rostros tienen aspecto de tortuga y en muchas ocasiones son dibujados con un caparazón.
"Pero lo más interesante de los kappa es que tienen una especie de calva en la cima de sus cabezas que está llena de agua. Se trata de una cavidad en la cabeza llena de agua y rodeada de pelo. Según la leyenda, los kappas son muy poderosos, y toda su energía viene del agua que tienen en sus cabezas. Si salen a la superficie, y por evaporación, u otro fenómeno, pierden el agua de sus cabezas pierden sus poderes y pueden incluso llegar a morir" (wikipedia)
Suelen ser el personaje malo en los cuentos japoneses y por supuesto son los que raptan a niños y mujeres.
"Aun así, según la mitología, los kappa son seres muy educados que siguen a la perfección el código de conducta japonés. Por esto, según la tradición, para poder escapar de un kappa solo es necesario hacer una reverencia. El kappa se vera obligado a devolverla, dejando caer el agua de su calva y perdiendo temporalmente sus poderes." (wikipedia)
Aparentemente los Koopas que invaden el reino champiñon estan inspirados en estos seres mitológicos, segun Wikipedia...y segun un loquito fumon que comentaba un resumen de El crisantemo y la espada
Ahora, de regreso a mi tema, volveré a pensar por qué/o cómo se elige representar a las figuras femeninas como conservadoras del orden gregario. Las sostenedoras del espíritu "Ama tu pueblo"
El Reino Champiñon ha sido invadido por una tribu de tortugas famosas por su magia negra que lo han transformado en piedra y ladrillos. La unica que puede desarmar el maleficio es la Princesa Peach (la hija del rey Champiñon), pero ella ha sido raptada por los malos.
La tarea de Mario es rescatar a la princesa Peach de las garras del Rey Koopa, también llamado Bowser, una tortuga antropomorfa más grande que un humano.
Los Kappa son criaturas mitológicas del folclore japonés que viven en lagos. Suelen representarse como pequeños humanoides con forma de rana. Sus rostros tienen aspecto de tortuga y en muchas ocasiones son dibujados con un caparazón.
"Pero lo más interesante de los kappa es que tienen una especie de calva en la cima de sus cabezas que está llena de agua. Se trata de una cavidad en la cabeza llena de agua y rodeada de pelo. Según la leyenda, los kappas son muy poderosos, y toda su energía viene del agua que tienen en sus cabezas. Si salen a la superficie, y por evaporación, u otro fenómeno, pierden el agua de sus cabezas pierden sus poderes y pueden incluso llegar a morir" (wikipedia)
Suelen ser el personaje malo en los cuentos japoneses y por supuesto son los que raptan a niños y mujeres.
"Aun así, según la mitología, los kappa son seres muy educados que siguen a la perfección el código de conducta japonés. Por esto, según la tradición, para poder escapar de un kappa solo es necesario hacer una reverencia. El kappa se vera obligado a devolverla, dejando caer el agua de su calva y perdiendo temporalmente sus poderes." (wikipedia)
Aparentemente los Koopas que invaden el reino champiñon estan inspirados en estos seres mitológicos, segun Wikipedia...y segun un loquito fumon que comentaba un resumen de El crisantemo y la espada
Ahora, de regreso a mi tema, volveré a pensar por qué/o cómo se elige representar a las figuras femeninas como conservadoras del orden gregario. Las sostenedoras del espíritu "Ama tu pueblo"
19 agosto 2010
Kobo Abe, La mujer de la arena (1962) resumen hiper escueto (borrador)
Advertencia de contenido: Voy a contar el final
Jumpei Niki es un entomólogo que viaja a una zona costera para pasar sus vacaciones juntando insectos en la arena.
Al internarse en los medanos se encuentra con una aldea pobre cuyas casas están construidas en pozos en la arena.
Simulando darle hospedaje los aldeanos lo secuestran para que trabaje en una de las casas habitada por una joven viuda.
A medida que sus planes por escapar fracasan, va conociendo la rutina del trabajo diario en el pozo y la aldea. Entabla una relación erótica (¿?) con la mujer.
Cuando la mujer sufre una hemorragia y es trasladada al hospital, consigue salir del pozo y tiene la oportunidad de huir. Pero regresa.
La arena:
“Le explicaré. La arena se mueve de este modo todo el tiempo…Es decir, su movimiento, su fluir, es su propia vida…No se detiene nunca, en ninguna parte…Sea dentro del agua, o en el aire, se mueve libremente y sin restricción…Por eso mismo, en general, las cosas vivientes comunes no pueden vivir en ella, incluyendo las bacterias…Podríamos decir que es una especie de sinónimo de pureza y de higiene. Tal vez tenga una función preservativa. Pero es descabellado pensar que pudre las cosas. Y más aún, mi querida señora, que la arena se pudre…¡Por favor! La arena es un respetable mineral.”
El tiempo:
“Es muy cierto que el tiempo no puede galopar como un caballo. Pero tampoco puede ir más lento que un carrito empujado a mano.”
La mujer:
(¡!!!#* imposible encontrar una cita, requiere un análisis extensivo, transversal, agotador, furibundo, emocional, incompleto…)
En 1964 la novela es llevada al cine dirigida por Hiroshi Teshigahara (Kobo Abe colaboró en la adaptación)
En el siguiente fragmento, Jumpei Niki les pide a los aldeanos que una vez al día lo dejen subir a ver el mar. Los aldeanos le contestan que lo podrían considerar si él y la viuda tienen relaciones sexuales delante de ellos.
Jumpei Niki es un entomólogo que viaja a una zona costera para pasar sus vacaciones juntando insectos en la arena.
Al internarse en los medanos se encuentra con una aldea pobre cuyas casas están construidas en pozos en la arena.
Simulando darle hospedaje los aldeanos lo secuestran para que trabaje en una de las casas habitada por una joven viuda.
A medida que sus planes por escapar fracasan, va conociendo la rutina del trabajo diario en el pozo y la aldea. Entabla una relación erótica (¿?) con la mujer.
Cuando la mujer sufre una hemorragia y es trasladada al hospital, consigue salir del pozo y tiene la oportunidad de huir. Pero regresa.
La arena:
“Le explicaré. La arena se mueve de este modo todo el tiempo…Es decir, su movimiento, su fluir, es su propia vida…No se detiene nunca, en ninguna parte…Sea dentro del agua, o en el aire, se mueve libremente y sin restricción…Por eso mismo, en general, las cosas vivientes comunes no pueden vivir en ella, incluyendo las bacterias…Podríamos decir que es una especie de sinónimo de pureza y de higiene. Tal vez tenga una función preservativa. Pero es descabellado pensar que pudre las cosas. Y más aún, mi querida señora, que la arena se pudre…¡Por favor! La arena es un respetable mineral.”
El tiempo:
“Es muy cierto que el tiempo no puede galopar como un caballo. Pero tampoco puede ir más lento que un carrito empujado a mano.”
La mujer:
(¡!!!#* imposible encontrar una cita, requiere un análisis extensivo, transversal, agotador, furibundo, emocional, incompleto…)
En 1964 la novela es llevada al cine dirigida por Hiroshi Teshigahara (Kobo Abe colaboró en la adaptación)
En el siguiente fragmento, Jumpei Niki les pide a los aldeanos que una vez al día lo dejen subir a ver el mar. Los aldeanos le contestan que lo podrían considerar si él y la viuda tienen relaciones sexuales delante de ellos.
06 agosto 2010
De Kenzaburros al cosmos

Bien, ahora comienza mi segunda parte del año y pinta enloquecedor (¿cómo voy a medir el tiempo cuando ya no pueda decir "el primer cuatrimestre", el segundo cuatrimestre", "examenes de diciembre"? ese es otro tema) La idea es que este blog no quede arrinconado durante seis meses (ok, aviso, el cuatrimestre va a durar seis meses ininterrumpidos a partir de ya...) Durante estos cuatro años que sin querer ya tiene el blog, pocas veces he hecho referencias a los trabajos que preparo para la facu (y creo que nunca escribí directamente en este cuadradito) Recuerdo que algunos post mencionaban el tema de coté, por ejemplo este http://trimalcionida.blogspot.com/2007/09/dudas-las-7-am.html o este otro sobre silvia plath http://trimalcionida.blogspot.com/2007/01/algo.html
También se filtraron algunos autores que estaba trabajando, pero en forma de cita como el reciente forajido Cesar Vallejo. Pero nunca puse nada sobre mis propios trabajos. Una razón es obvia: los escritos en los que concluyen esos trabajos no tienen las características adecuadas para un blog literario (son extensos, en general presuponen mucha información y son demasiado específicos etceteras)
Sin más dilaciones, voy a decir que hoy comienzo a trabajar para mi monografia del seminario de literatura japonesa. El comienzo de una investigación (al menos de las mias, yo-persona-desordenada-si-las-hay) es sumamente impreciso, un envión azaroso. Cuando era chica estaba fascinada por las peliculas de Columbo. Cuando empecé el colegio secundario alguien me preguntó que iba a ser de grande y yo dije que iba a ser investigadora. -Pero investigadora de qué?- me dijeron. Quiero descubrir vacunas, dije, mintiendo obviamente. Lo que yo quería era mirar por un microscopio y encontrar cosas. Creo que en el colegio nos habían dejado mirar las patas de una araña con el microscopio y eso me habia parecido gran cosa. Hubiese estado bueno, seguramente, pero me dediqué a la literatura. (También en una de mis tantas infructuosas busquedas laborales me postulé a un aviso de detective privado; no me tomaron pero volví a mi casa riendome de lo lindo)
Yendo al grano, durante la cursada trabajé comparando a dos autores: Yasunari Kawabata y Kenzaburo Oe (Kaguavaca y Kenzaburro les llamaba mi vieja) Ambos recibieron el premio nobel de literatura y dieron sus discursos. Estos discursos fueron la materia prima (?) con la que trabajé. Pero ahora que debo elegir un tema para mi final, he decidido eliminar a Kawabata del asunto. Son diferentes (diferentes contextos, diferentes tradiciones, diferentes maneras de concebir la literatura) Pero voy a trabajar con Oé? Mientras leía a Oé noté que había un "nosotros" (nosotros los escritores de posguerra) muy claro en su discurso. Mientras que Kawabata no hace referencia a sus contemporaneos. En ese momento me pregunté quienes eran esos escritores de posguerra y que rasgo en común hacia que Oé se planteara como representante de una generación de escritores. Algunas otras lecturas me llevaron hacia el nombre de Abe Kobo. Abe Kobo? http://es.wikipedia.org/wiki/K%C5%8Db%C5%8D_Abe
Si, wikipedia, por ahí empieza cualquier cosa.
Lo que más me interesa de ese articulo es esta frase: "La característica que le generó particular fama, fueron sus exploraciones a menudo pesadillescas y surreales de lo individual, lo cual representa todo un hito en la sociedad contemporánea japonesa, la cual es esencialmente gregaria y da prioridad al grupo sobre el individuo."
Aunque algunas cosas más estuve ojeando hoy con este gran microscopio que es google, y este gran cosmos que es internet, voy a dejar este post aquí.
29 julio 2010
22 julio 2010
17 julio 2010
mirror ball
Encontré un texto escrito al margen de un viejo apunte de la facu. Se ve que lo escribí mientras cursaba esa materia en el año 2008. Es curioso, no tenía el más mínimo recuerdo de haber escrito esto, pero parece que lo hubiese escrito ayer. Supongo que iba a formar parte de SPAM, un texto que estaba escribiendo en ese momento y que ya fue publicado en el blog, pero por alguna razón no lo incluí. Mirror ball o mirror con delay (muera la tirana repetición)

Tu ojo derecho es como la esfera de espejos colgada allá arriba
me bifurca en un haz de direcciones
tu ojo izquierdo se me pierde en la oscuridad
lo busco por el piso y solo encuentro colillas
y como el retumbar del sonido que me sigue ausente hasta la cama
estas en todos lados, pero no vas a ser el centro del universo.
13 julio 2010
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