17 julio 2010

mirror ball

Encontré un texto escrito al margen de un viejo apunte de la facu. Se ve que lo escribí mientras cursaba esa materia en el año 2008. Es curioso, no tenía el más mínimo recuerdo de haber escrito esto, pero parece que lo hubiese escrito ayer. Supongo que iba a formar parte de SPAM, un texto que estaba escribiendo en ese momento y que ya fue publicado en el blog, pero por alguna razón no lo incluí. Mirror ball o mirror con delay (muera la tirana repetición)


Tu ojo derecho es como la esfera de espejos colgada allá arriba

me bifurca en un haz de direcciones

tu ojo izquierdo se me pierde en la oscuridad

lo busco por el piso y solo encuentro colillas

y como el retumbar del sonido que me sigue ausente hasta la cama

estas en todos lados, pero no vas a ser el centro del universo.

04 julio 2010

LIV (Cesar Vallejo)

"César Vallejo"
Pintor: Armando Reyes Castro



Forajido tormento, entra, sal


por un mismo forado cuadrangular.


Duda. El balance punza y punza


hasta las cachas.





A veces doyme contra todas las contras,


y por ratos soy el alto más negro de los ápices


en la fatalidad de la Armonía.


Entonces las orejas se irritan divinamente,


y solloza la sierra del alma,


se violentan oxígenos de buena voluntad,


arde cuanto no arde y hasta


el dolor dobla el pico en risa.





Pero un día no podrás entrar


ni salir, con el puñado de tierra


que te echaré a los ojos forajido!

03 julio 2010

Japón en la UBA


Jornada de cierre del Seminario Introducción a la literatura japonesa, dictado por el Dr. Alberto Silva

Demostración de Shodo (caligrafía japonesa) -a confirmar...si no sale la caligrafía saldrá una ceremonia del té...o algo...-

Tambores japoneses a cargo de la agrupación Mukaito Taiko


Miércoles 7 de julio de 9 a 13 hs

aula 128

Puan 480, FFYL
Vengan!!!

24 junio 2010

Divergencia mental


L.J. Washington: -Es un estado de divergencia mental. De pronto me encuentro en el planeta Ogo, soy parte de la élite intelectual, que se prepara sin descanso para subyugar a las tropas bárbaras de Plutón. Pero aunque para mí se trata de una realidad totalmente convincente en todos los sentidos, sin embargo Ogo solamente es un producto de mi psique. Yo soy mentalmente divergente y con ello escapo de ciertas realidades innombradas que invaden mi vida aquí. Cuando deje de ir allí me pondré bien ¿Tú también eres divergente amigo?-
(12 monos)

Abrir

Para llegar hasta tu puerta transcurrí toda la luz. Cuando salí corriendo por la calle desierta la luz se demoraba en la noche invernal. Me gusta cuando me levanto y todavia no amaneció porque todo parece detenido, como si la luz esperara para empezar. Como si esperara que lleguen los edificios, los autos a bostezar, como si esperara.
Sobre la autopista fue rosa, para alzarse siempre dorada y gris sobre la ciudad grande.
¿Creerías que puedo describir ese color del amanecer de hoy? Como el centro de un durazno se abre en tintes rojizos sobre un fondo permanente. Es impudoroso labio ofrecido mordiendose baboso. ¡Cómo destila sexo! Es naturaleza sobre todo, la luz, pulpa espesa chorreando desde el cielo. En la humedad de la luz vine hasta tu puerta.

19 junio 2010

Sensibilidad

Soñé que algún extraterrestre, fantasma o fuerza extraordinaria me sugería la palabra "sensibilidad". Yo pronunciaba la palabra "sensibilidad" y cada una de sus letras resonaba metalicamente en las cavidades de mi cerebro. No era que el extraterrestre me hubiese dicho la palabra. Más bien, me la transmitía telepáticamente, como guiñandome un ojo, como asintiendo: -eso, eso, fijate en eso- mientras yo pronunciaba la palabra con aura de "primera vez", con aspecto de "mira lo que hay adentro de esta cajita". Sensibilidad.

25 mayo 2010

Invitamos


Lectura de poesía:

Walter Godoy

Nora Fiñuken

Mariana G. de Langarica

Adelina Cammarano

Lucio Greco


Y Leonor Silvestri presenta su nuevo libro:

El don de creer


domingo 30 de mayo, 19 hs

Honduras 5275 C.A.B.A.


Los esperamos

23 mayo 2010

Se prohibe mirar el cesped (Alejandra Pizarnik)

Maniquí desnudo entre escombros. Incendiaron la vidriera, te abandonaron en posición de angel petrificado. No invento: esto es una imitación de la naturaleza, una naturaleza muerta. Hablo de mí, naturalmente.

07 mayo 2010

Ficción


Vengo a no saber qué escribir.
Abertura de la boca de un demonio sin nada dentro.
Vengo a no poder.
Mi capacidad resulta de la experiencia de la nada.
Hoy aplastaría mi cabeza de un alpargatazo.
Vengo a decirme la inutilidad que soy.
Algo así como “arrojémonos al vacío de un cuaderno y ahoguémonos de puro aire”.
Hoy voy a escribir sobre una persona que no puede. Empezaría diciendo: “Ella no puede.” Pero ese relato no podría seguir. Simplemente debería cambiar de tema. Sería algo así como: Ella no puede. Hablando de otra cosa, ayer el tren se quedó al salir de Zapiola. Un hombre gritón organizó la vuelta a casa. Para ser más precisa, el tipo no gritaba, simplemente hablaba fuerte y mucho. Era el último tren y a esa hora sólo quedaban doce personas en los tres vagones. Dos se fueron. Quedamos diez.
Hoy el enemigo acecha. Parece un frío desplomado sobre el cuerpo. Un frío de agujeros.
Contame recuerdos de la infancia. Decime cómo queríamos pescar sapitos con cola en la zanja.
A esta altura me siento una farsante de mi propia vida. Una historia de actualidad: una persona que dice ser escritora y no puede escribir ni cinco renglones por semana.
Me voy. Me quiero ir de algún lado, pero no sé de dónde ni hacia dónde.
Intento escribir la historia de la chica pero no puedo porque no sé a dónde quiero llegar.
Si digo que suena el timbre, la chica abre la puerta de calle y encuentra a su amigo perro, Yucón, que la invita a ir a pescar sapitos con cola al canal y se van, entonces no puedo decidir qué pasa en el canal porque no sé a qué quiero llegar.
¿Vienen unos extraterrestres y los raptan?
(¿Para qué quiero hablar de extraterrestres?)
No, después por alguna razón el perro y la chica se separan y al final de la historia se reencuentran y el perro se muere. Eso me parece de cuarta. ¿Y por qué la tiene que venir a buscar un perro que sabe tocar el timbre?
Yucón es el perro que conocí en Tucumán. Lo imagino corriendo por el casi vacío canal. Mojándose y sintiéndose más perro al volver, hediondo, a mi encuentro.
Las cosas no ocurren en el más allá. En un extramundo de mis ideas. Ocurren en un lugar acá de mi cabeza. Como la casa, los muebles, el cenicero, el tren y los amigos. Ocurren. Mi vida está así de amueblada con fantasmas. Irrumpen los extraterrestres. Lo sabía. Esa parte ya venía. Fantasmas y extraterrestres son casi lo mismo para lo real. Vienen justo a tiempo a sermonearnos con el dedito erguido e iluminado. No puede. No puede. Demasiados fantasmas. Demasiados. Ahora, yo digo: ¿los extraterrestres vienen para el bien o para el mal? El perro se va y nos quedamos hablando con los ET. ¿Por qué hablo en plural si la chica es solo una? La chica se queda hablando con los ET sobre la cuestión del bien o el mal. Uno de ellos le explica ya bajando el dedito linterna, ya subiéndolo en dirección al tanque del agua, ya apoyándoselo en el mentón. Pero es difícil entenderle porque habla en otro idioma. Yo quisiera- dice la chica toda oídos- pero no le entiendo, señor. Váyase a hablar con otro- y se va.
¿Pero a dónde se va? ¿Hace frio? ¿Se murió el perro? ¿Dónde queda el canal? Hay muebles que se perdieron. La casa está desordenada y no hay nada que se pueda encontrar. Se pierden las letras como las medias abajo de la cama. ¿Dónde están los perros que construí? Todos los perros se mueren. La historia habla de la bendita realidad (eso a lo que queremos llegar). Ningún perro vive más que una persona real. En algún momento el perro se muere y queda un fantasma. O un extraterrestre, para el caso es lo mismo. Y con los extraterrestres no se puede hablar porque son tan burros que hablan otro idioma. Y no sería divertido, además, tener un extraterrestre de mascota. Al menos, sería de-modé. Por eso, presiento que la historia va para cualquier lado. Si uno pretende hablar de la ‘bendita realidad’, ¿para qué hacer intervenir a extraterrestres televisivos? En realidad, a mí nunca me interesó hablar de la ‘bendita realidad’. El caso es no poder hablar de otra cosa. ¿Pero cómo sería hablar de otra cosa si las palabras sólo pueden mencionar lo real? Los muebles que construimos para entender el mundo. Habría que hablar otro idioma, pero un idioma que ni siquiera nosotros entendamos. Aprender a hablar como un loro el idioma de los extraterrestres. Ahora resulta que la chica termina convirtiéndose en la mascota de los extraterrestres. La tienen encerrada en una jaula y le enseñan a reproducir gestos que no entiende. Pura mímica. Farsa. Enclenque, imposibilitada de toda nueva creación. Hablar el idioma de los ET carece de entusiasmo a la larga y la chica decide irse. ¿pero de dónde y hacia dónde? Ay, como todo el mundo sabe, es imposible deshacerse de un fantasma. Una vez que ya se adquirió…a limpiar caca de fantasma para toda la vida. Sería bueno reestablecer los roles y decir: -Bueno, loco, me parece que las cosas no están andando bien y me parece que sería bueno dejar de vernos por un tiempo. Necesito pensar- Atónito el tipo. No lo puede creer. Dice: -…perooo…yo pensé que estaba todo bien- Y ella le contesta: -Es que somos muy distintos. A mi no me cabe andar repitiendo todo lo que vos decís. Quiero mi autonomía.-
Uno podría pensar que es así de fácil. Pero el fantasma es un denso que trasmuta y reaparece siempre en diferentes formas. Imposible. Imposible deshacerse. Los ‘cómo’, los ‘te dije’, los ‘¿hasta cuando?’. -Me denseas. Plantiemos un divorcio. Andate de mí por un tiempo. Buscate otros horizontes. Calma esas ansias de perjudicarme en otras cabezas. Como bicho malo estás, gruñéndole a tus dientes. A contramano. Siempre un corso a contramano. – dice la chica. Pero todavía no se enteró si los fantasmas vienen para bien o para mal. Un terrible discursejo perdido entre las galaxias de los idiomas. Aun así, siempre se sale del paso cambiando de tema. La historia del bien o el mal ya dio de comer a muchos pero ya caducó. Es pre-Alf. Más pagaría una historia de tren pero sin fantasmas. ¿Qué pasó con los diez pasajeros varados en Zapiola? Es de noche, hace frío. ¿Conocés Zapiola? No anda ni el loro. Uno de los pasajeros tiene parkinson. Mueve mucho las manos. Yo pienso que es por el frío y los nervios. Después me entero de la enfermedad. El que grita mucho lo conoce, aparte me cuenta. Si la historia es de un asesino, podría ser el gordito trajeado de iglesia evangélica. U otro, hay que pensarlo bien. Que sea el señor de Parkinson sería muy obvio y no es que tenga nada contra los enfermos de parkinson. Ya veremos, de todas maneras me gustaría que en la historia se incluya un roce proteico entre la chica que hace de mí y el otro chico de la iglesia evangélica que mientras no abra la boca para hablar de dios estaba bastante bien. Pensándolo bien, el asesino podría ser este chico que estaba camuflado como misionero del reino de jehová pero resulta que era un terrible farsante. Pura mímica. Así me gusta más porque el chico deja de ser un corderito del señor y pasa a ser alguien interesante. Lastima que justo un asesino…¿Cómo puede ser? ¿Las alternativas son o misionero o asesino? Qué injusta es la vida. Es tan difícil hablar de otra cosa cuando no se quiere hablar de uno mismo y tan fácil hablar de otra cosa cuando se quiere hablar de uno mismo. Mucho tiempo atrás, pescar sapitos con cola también era dificilísimo.

27 abril 2010

me invitaron a leer en este lugar:

ZOOLÓGICO DE POETAS

Miércoles 28 de abril - 21 hs
en "El Empujón del Diablo"
Ángel Carranza 1969 (entre Costa Rica y Nicaragua)
Barrio de Palermo - Ciudad Autónoma de Buenos Aires -
ARGENTINA

Entrada libre y gratuita -
Micrófono abierto

Este miércoles
JOSÉ ANGEL "PEPE" CUEVAS de Chile,
ALEX PIPERNO de la Banda Oriental,
IOSHUA,
WALTER GODOY,
NORA FIÑUKEN.

Coordinación: Cony Banús, Ignacio Osorio.
Elenco estable: Flavio Crescenzi, Daniela Scagliola, Chicho Decima, Nico Olmos, Vale Counyo.Apoyo Logístico y Espiritual: Martín Legorburu.

y además comidas regionales (humitas, tamales, locro, empanadas... ay ay ay!) tragos (ufff... Qué tragos! el PLANETA BANÚS o el OSORIO son lo más)... y nuestros desopilantes diálogos sobre nuestras patéticas vidas.

LIBROS DE POESÍA A LA VENTA!!!!

02 abril 2010

un viaje

Redonda

¿Cómo se la nombra?

Una palabra disuelta en montañas
De tiza
Pero del polvo de la tiza
Del caído
Del arrastrado por el movimiento
De la materia y la intención
Digo el cuerpo
El cuerpo de las montañas
Lo que tocan
Lo que aspiran
Dispersan
Todo lo demás, el cielo
Parecieran lanzar hacia delante
Y los gritos también
Agua
Agua

Pero la luz
La luz redonda

¿cómo se la nombra?

Dicen que del otro lado
No se ve igual
Cuando está creciendo
Respira boca arriba
Como curtiéndose con la oscuridad
La latina parece más como abrazada
A un sueño morocho
Una progresión histórica del desengaño
Agua
Agua

La lengua afuera de un perro
La arcilla de simón
Las piedras de las pircas
Y los dientes de marta tienen también ese color
Como de arroz
O de pantano
O de hondo
Esta también es una lucha de palabras

Algo muy usado pero que funciona siempre
La luna
La esperanza

no queremos dirigentes inventados


Grafitti en Los Zazos, Tucuman (y yucón)

31 enero 2010

otro sin título

Cada mañana
Hacen su actuación
El que dice ag ag ag ah
Y el de aiaj aiaj aiaj aiap ap
De la repetición al borde
Me dicen ese chico no baila bien
Una muerte no es cualquier cosa
O nunca sale bien la primera vez
Me dicen
Aiaj aiaj aiaj ap
Sin labios
Bardos
Al sol up
Miguel Abuelo quería cantar
Como los pájaros
Aprender
Imitar
Aiaj aiaj aiaj ap
De pleamar cuando hierve
Y gime
Ah!
Ese caer luego
Con su garganta de oh declive
Ese ceniza
De fuego lerdo
En la transpiración bajo el cuello
Callandose luego

Sobre parpados aletargo sueño miedo

No existe
Un tacto virgen
El silencio
Spam de truenos

Sube el sol
Una prosa bifronte
Hunde su pico
En el higo abierto
Un jeroglífico de espermas
Dentro del aire
Los sonidos en la bicicleta
Del repartidor de pan.

28 enero 2010

Sobre la estupidez se ha escrito mucho

" La costumbre de cortar las narices a los caballos, es cosa digna de risa. Los necios la practican como si creyeran que la naturaleza ha omitido algunas cosas necesarias, y que los hombres deben corregirla. Ella ha hecho las dos ventanas de la nariz -cada una de las cuales tiene un ancho igual a la mitad del diametro del canal de los pulmones por donde se exhala el aliento-, si bien la boca, de no existir ellas, bastaría sobradamente a ese fin. Y si me preguntas por qué la naturaleza ha dotado a los animales de narices, cuando la respiración por la boca es suficiente, te contestaré que las narices sirven para usarlas cuando la boca está ocupada en masticar el alimento." Leonardo Da Vinci (1452-1519), Aforismos.

14 enero 2010

Sin título

lunes carrusel
amarrada a la cuerda
de la sortija
cada nueva escena
una vuelta de tuerca
un acting
sirenas al maniatado
la gloria
al fin
un ventilador
que fracasa
ante la lumbre
de un cigarro eterno

30 diciembre 2009

Fin de año

Para todo el que pase por acá, por casualidad o mala costumbre, quiero dejar un regalito de fin de año. Y que se entienda bien, escribí "regalo de fin de año". Una manera de festejar lo que se termina (siempre tambien una promesa)

http://www.youtube.com/watch?v=jYLoxMtnUDE&feature=related

Aguas de Marzo (Tom Jobim)

Es palo, es piedra, es el fin del camino
Es un resto de tronco, está un poquito solo
Es un casco de vidrio, es la vida, es el sol
Es la noche, es la muerte, es un lazo, un anzuelo
Es un árbol del campo, un nudo en la madera
Caingá, candela, es matita de pera.
Es madera del viento, alud en precipicio
Es misterio profundo
Es el quiera o no quiera
Es el viento soplando, el fin de la ladera
Es la viga, es el vano, la fiesta del tijeral
Es la lluvia cayendo, la voz de la ribera
De las aguas de marzo, el fin del cansancio
Es el pie, es el suelo, es marcha andariega
Pajarito en la mano, piedra del tira-piedras.
Un ave en el cielo, un ave en el suelo
Un arroyo, una fuente
Un pedazo de pan
Es el fondo del pozo, es el fin del camino
En el rostro el disgusto, está un poquito solo.
Es un tarugo, un clavo
Una punta, un punto
Una gota cayendo, una cuenta, un cuento
Es un pez, es un gesto
Es la plata brillando
Es luz de la mañana, un ladrillo llegando
Es la leña, es el día, es el fin de la huella
La botella de ron, reventón caminero
El proyecto de casa, es el cuerpo en la cama
Es el coche atascado, es el barro, es el barro
Es un paso, un puente
Es un sapo, una rana
Es un resto de campo en la luz de la mañana
Son las aguas de marzo cerrando el verano
Es la promesa de vida en tu corazón.
Es una culebra, es un palo, es Juan y José
Un espino en la mano, es un corte en el pie
Son las aguas de marzo cerrando el verano
La promesa de vida de tu corazón.
Es palo, es piedra, es el fin del camino
Es un resto de tronco, está un poquito solo
Es un paso, es un puente
Es un sapo, una rana
Es un bello horizonte, una fiebre terciana
Son las aguas de marzo cerrando el verano
La promesa de vida en tu corazón.
Palo, piedra, fin del camino
Resto de tronco, está un poquito solo.

27 diciembre 2009

Ostranemie

Regresando a una de las antiguas costumbres, voy a postear un texto nuevo nuevo. Está bastante sucio, así tal cual fue parido en un apuro de madrugada. Como veran ni siquiera tiene hechas las correcciones ortográficas y etceteras (los acentos en particular siempre me los como cuando escribo directo en la compu). Las partes en rojo son segmentos que en el mismo momento de la escritura consideré como dudosos. Lo que está separado por barras son diferentes versiones para un mismo verso. Quizá cuando corrija el texto le voy a inscrustar en algun lado la frase "escribir de mambo" en honor a un tema de Charly que se llama "Despertar de mambo"

23-12-2009
Ostranemie

Escribir escribir la canción
Escribir la calle ganando
Escribir un abrazo
La linea del sol sobre el campo
Como succiona un bebe
Y como duelen los pies
Las noticias desde el otro lado del oceano
Y la foto de bili colgando en la pared
Esas cosas que después no tienen nombre
O se dicen la muerte, el amor
La rabia

Como sea
Después
Los diarios de ayer
Ya se quemaron

Como sea
despues
La noche está tan unica
Que le caen mil versos conocidos
Desde las ventanas

Los grillos hoy no roncan
La mesa está casi servida
Las velas no fueron encendidas
Y el mantel todavía no se manchó

Algo dice/-
Ese bulto de letras/ esa vulva de letras
Debajo de la cama/ debajo de la cama

Un escondido patadelana
La colonia de hongos detrás del cuadro

Imaginar que un paisaje es la palabra
Y la palabra es todo lo que dice ser
Nada más lejos

Un bandoneon de lo que suena al otro lado del parlante
Todo separado pero en el mismo disco rayado
De la dimensión

(todo lo que he malestudiado me ha quemado el cerebro)

Y un payaso de boca horizontal
Me hace sonrigestos
Sobre el cpu
Escribir escribir los camiones de basura
El ultimo roce de un cuerpo
La primer bocanada que dicen es la que arde
En la garganta del todo nueva
La cuenta del tiempo
El cronograma de destierros
Para un coro de espectros

No

(por favor no se escriba
Aquí
Nada que no sea una contradicción
Y asegurese llevar el casco
Peligro de derrumbe)

Ahí mirenlo cómo se levanta
Orion te meterá una flecha
En el culo
Ya lo ha hecho con varias estatuas

Escribir que después viene el cuco y te come
Que la línea de ida es la unica
Y que no pinta muy bien
Con solidez
Decir algo que jamas puedas negar
Escribir lo que sea
Una sarta de boludeces
O el color de los helados

Los mecanismos se estan poniendo raros por acá
Los negocios del centro tienen demasiadas luces
Y en el colegio publico
Separan a los chicos según cuanto heredaran
En ese colegio me dijeron que todos teniamos
Frio o calor
Según la estación

Escribir escribir no importa
Un juego de luces
Unas prenden y apagan
Son de colores
Demasiados colores
Las estrellas dan vueltas
La escena se pone algo densa
No te preocupes
Solo pataleamos el charco
Para ver qué flota

14 diciembre 2009

¿Qué se puede hacer con una chica en un muelle, un pez, un baile de tambores?







Si la chica llega al muelle buscando un pez y encuentra un baile, entonces la historia es corta y trivial, pero verdadera porque después se emborracha, se cae al agua, golpea su cabeza una piedra y muere ahogada y la sangre que despide su herida tiñe el agua y hace juego con el atardecer que justo en ese momento estaba muy bonito y colorado.
O los peces provenientes del atlántico sur llegan al muelle de Bahía Blanca donde un neo hippie, que iba camino a las grutas de las manos, dibujó con stencil a una chica y ese pez que viene tan muertito de hambre como estamos en este diciembre recesivo engulle de una bocanada a la chica, al muelle y dos o tres preservativos usados y deja la superficie que ha quedado tan esplendida (leve y brillante como burbuja hipnótica de detergente) y vuelve a aferrarse a su destino de vieja de agua. Cuando la chica llega al fondo montada en su muelle, enciende un cigarrillo y entra en la fiesta y baila con ese gomina de sonrisa inabarcable en una gira que termina en los baños y a las doce él corre dejando tirado uno de los forros. Ella lo guarda, pensando “tendré que salir a encontrar al dueño de esto y mientras tanto a brindar con extraños” y vuelve a casa como a las 8 reventada de tanto alcohol y el taxista (muy parecido a Perón) piensa: “Parece que hoy tenemos una fijación con el alcohol. Serás lo que debas ser o no serás nada”
Tal vez la chica está enamorada, el pez no tiene nada que ver y la fiesta termina a las cinco por la veda.O yo escribo esto escondiendo la hoja entre papeles de facturación creyendo que mi jefa me apunta los ojos a la nuca cuando en realidad ella imagina que está en una playa bailando en tanga con dos chongos que la doblan en altura y se enroscan en su cuerpo que nadie en la oficina hubiese pensado que es tan dócil y liviano y el daiquiri derramado sutilmente entre los pechos que no huelen a gallinero sino a pétalos de jazmín caídos recientemente del florero y la chica del escritorio de enfrente que mira la pantalla y simula controlar las facturas impagas poniendo cara de poker y sólo piensa, una y otra vez, y una y otra vez que baila desnuda entre chicos en tanga que brotan desde el tambor en el sonido dulce y tan duro que choca con los vasos y derrama el daiquiri sobre la facturación y todo el día transcurre así como un pez en el mostrador y todos los oficinistas como chicas sobre un muelle esperando el Bondi de las cinco de la tarde.




30 noviembre 2009

Magical Mistery Tour

En algunos barrios de Bs As es más dificil conseguir una cerveza que una bolsita de mágica y misteriosa.
La magia y el misterio son esa energía que te hace caminar caminar caminar por una cerveza que nunca vas a conseguir.

Fin de temporada

Es cierto, la escritura del viaje por entre rios y misiones ya fue...Juro que lo que venía despues estaba mejor. Vamos con el viaje actual. Acá termina el excursus y se retoma el camino.

11 octubre 2009

VI

18 de marzo de 2009
El Palmar
Haciendo amigos





I
Al desarmar en Colon veo que una de las varillas de la carpa se rompió.
Llego a la entrada del Palmar más tarde de lo planeado. De ahí hasta el campamento hay 12 km y ningún transporte público. Me está esperando un remis que yo no pedí y que, por lo que me entero, tiene un arreglo con la compañía de micros. Voy hacia la cabina que cobra la entrada, a mis espaldas el remisero espera que me arrepienta. Yo ya tenía pensado hacer dedo. Esto no puede ser tan difícil. Ni bien pago aparece la camioneta de guardaparques. Acceden a llevarme 6 km hasta la oficina de operaciones guardaparquista. De ahí en adelante puedo caminar, intenta convencerme uno que no me gustó. Los dos que me gustaron van en la caja. Yo, a esta altura del viaje, ya me di cuenta que no puedo caminar más de 300 metros con la mochila así que sólo sonrío. Al costado del camino queda la oficina, ahí todos se disgregan y quedan los dos que me gustan y me dicen que quizá en media hora vayan para el lado del campamento. Como no hay mucha onda para esperar por ahí me voy al camino donde intento hablar con Nac para que me aconseje sobre qué hacer con la varilla. Todo el tiempo me da ocupado o aparece la señal de no-señal.
Finalmente salen los dos guardaparques de la oficina y me llevan. Nos charlamos derivando un rato…¿A qué vengo? ¿Cómo? ¿De dónde? ¿Por dónde? –Ah, estuviste en el museo de Zelich….! ¿Y estaba el doctor Zelich…? Ah, ¿Tiene una hija? ¿Pero al señor Zelich no lo viste? ¿Se habrá muerto? (dice el otro que venía muy callado hasta el momento) Lo picó una yarará- ¿En serio? (exclamamos al unísono) ¿Cómo fue? (le dice el más pibe con entusiasmo placentero) Creo que estaba en la pileta de su casa. En la mañana. La cortaron la pierna. Pero vivió años con eso. (y yo con horror de pensamiento) ¿Y acá hay de esas víboras? (se ríen y dicen) Hay varias…





II
En algún momento, mientras intentaba armar la carpa, habré pensado ¡qué hermosa la naturaleza! Quizá luego al enhebrar el elástico en el orificio de cada pedazo de la varilla rompiéndome la paciencia me habrá pasado de decir ¡Mirá que lindo ese pajarito! Y poco después mientras me llevaba una masita a la boca mirar delicadamente hacia arriba y alegrarme por cuantos pajaritos se reunieron a mirarme. Para alejarme luego un segundo de la mesa con la varilla arreglada y escuchar cómo los pájaros de mierda intentaban robar mis masitas.

III
Terminé de armar cuando el sol empezaba a caer y todavía sin almorzar me comí la hamburguesa más rica del mundo, esa típica hamburguesa del hambre que compras a cualquier precio…aun a precio de cantina de campamento. Ya después de algunas llamadas todo parece demasiado tarde para poder llegar. Excepto un caminito que sale detrás de la carpa y se adentra por otros sectores más aislados del campamento. Me meto por el caminito y noto que no va a ser fácil avanzar demasiado porque cada vez se ve menos. A unos cien metros se abre otro sendero y justo antes un cartel dice algo que quiero leer sobre unos animalitos (siempre tan freak). Creo que dice algo acerca de los…las vizcachas. De repente un sonido, unas luces (evidentemente un auto que viene por el sendero que se aparta). Las luces vienen de allá y van a dar justo sobre un montículo que no había visto detrás del cartel en donde unas diez vizcachas permanecen congeladas en un encantamiento de luz. Alguna atisba a moverse pero adictamente vuelve la mirada a la luz. El auto llega y frena. Lo miro, sólo veo un auto rojo, miro a las vizcachas que miran las luces del auto y seguramente no más que eso porque tampoco hacen nada cuando el tipo se baja del auto, pero yo sí lo miro mientras él camina por detrás del montículo y me señala algo más allá, entre unos árboles, y yo creo que quiere mostrarme otro animal pero no veo nada y tampoco pienso moverme, como las vizcachas que por quedar con la vista en las luces no ven cuando el tipo se acerca a una parrilla y de espaldas…¿qué hace? ¿se mete la mano en los pantalones? Y mis patitas nunca caminaron tan rápido a meterme en la carpa oscurita con la linterna apagada en una mano y el gas pimienta en la otra.

18 septiembre 2009

V


16 de marzo 2009
Colón
Solitudine




Es difícil llevar el diario de viaje al día.
Supongo que deberé llenar los baches al regresar y por lo pronto no perder ocasión de anotar lo que sucede en el momento.
Ahora está lloviendo de forma sostenida y ruidosa sobre mi carpa. Es de noche pero no sé qué hora es ya que dejé mi celular al encargado para cargar la bateria. Estoy escribiendo con una linterna. Escucho música con los parlantes que me prestó Mariana. Estoy un poco más calmada pero hace un ratito sentí mucho temor; por los truenos las ramas el rio el viento y mi celular se encuentra a 50 metros y sólo puedo recuperarlo mojándome, cosa que voy a realizar de un momento a otro. Por otra parte dentro de la carpa no se puede fumar y hace un buen rato que tengo ganas. Y cada vez llueve más. Por momentos estoy contenta y me complazco de los lugares que visito, pero en otras ocasiones me arrepiento de haber hecho este viaje. La sensación de soledad se pone grave en determinadas horas. Pero se hace clara como una luz de tarde. Al amanecer se entiende con una fusión de pájaros, se desnuda desplegada en las cosas. Se siente diferente así, ahora es mi cuerpo en transito un absoluto de reflejos. Lo que veo y lo que siento son uno, y solo uno. Solitudine resplandeciente.

17 de marzo 2009

También se puede dejar de escribir y quedarse callado frente al mundo

Seguramente para bien de la humanidad, la gente decide no andar sola.
Las mariposas del museo de Liebig son expuestas en pareja. La hembra es más grande que el macho me explica la señora dueña del museo. Por lo general las alas son más amplias.
Si pudiera meterme en la cabeza de las personas y saber qué piensan cuando ven a una mujer viajando sola y preguntan “¿andas solita?” y si pudiera sondear allí como una vieja de agua pero seguro no me gustaría y sería más difícil andar.
Y esos peces que vi en la playita paradisíaca frente a la costa andaban de a dos o de a cuatro. Nadaban uno al lado del otro. Yo pensé que quizá uno, de repente, se distraía o encontraba un obstáculo y perdía a los otros y se encontraba sólo con una angustia de río inmenso sobre los hombros. Pero los peces no tienen hombros. Es algo comprobado.

Y cuando la mujer del museo dijo -“Tenés miedo a las víboras pero salís a viajar sola!”
Y yo debí contestar: “yo nunca dije que no tenía miedo” El miedo es constitutivo del ser humano (y seguramente de todos los seres existentes) Ahora ve y vive con eso. La vida es demasiado corta para quedarse en el molde.

Me hubiese gustado preguntarle a la señora si las mariposas andaban en parejas o se juntaban sólo para aparearse. Cuando uno las ve generalmente andan solas. Al igual que los colibríes que van al patio de mamá. Y a los colibríes no les gusta estar encerrados. Y tampoco le pregunté si las mariposas tenían nidos o si dormían o si les gustaba estrellarse contra la luz.

Viajando me di cuenta que en la ciudad uno se hace nocturno pero que en medio de la naturaleza el amanecer es un golpe de energía.
Yo, el buho, que en tiempos de desempleo no me dormía hasta que empezaban a cantar los pájaros, acá me acosté pasando el atardecer y me desperté cuando asomaba el sol y sin la urgencia de marcar tarjeta.
Voy a recordar siempre la ciudad de colon como a un respiro, de esos que vienen bien saliendo del asma, de un largo y exuberante ingreso de aire. Ahora, entra el aire y el cuerpo es lo mismo. Es esto con lo que hay que pelear. Colon es la gloria de mi carpa amaneciendo frente al río y es la chica de san José nacida en floresta que en el restoran me trató tan bien, y la caminata hasta Liebig. Y don juan viniendo a mi memoria otra vez: no tengo que llegar a Liebig porque haya algo fundamental ahí para ver. El camino es lo que hay para ver, para transitar.

20 julio 2009

IV

15 de marzo 2009
Concepción del Uruguay
On the ruedas

Parada en la puerta del camping del sindicato me río de mi suerte y de cierta conducta obsesiva que ve la moneda en la baldosa pero no el poste frente a la nariz.
A las tres de la tarde llegué a la terminal de Concepción del Uruguay y tomé un auto hacia la costa. Había elegido el destino sólo por cierto sentido de pertenencia; sólo porque era la única ciudad en Entre Ríos que tenía camping del sindicato. Supuse, que aunque nunca contestaran mis llamadas telefónicas, iban a estar ahí cuando llegara para recibirme con espíritu gremialista.
El camping es un pequeño terreno en donde no hay más que algunos árboles y una casucha construida a medias y muy deteriorada. Escucho voces de niños gritando en el interior y me acerco. Una señora con un mate en la mano me cuenta que no hay nadie del sindicato, que ellos son parientes del encargado y que no saben si él va a llegar y agrega: -¿Andas sola? ¿Y te vas a quedar acá? Acá ni siquiera hay electricidad.-

Camino por la costa buscando otro lugar donde pasar la noche. La temporada terminó hace un mes y ahora todo tiene esa aura de salón al terminar la fiesta, con las luces prendidas, la gracia derramada y nadie que limpie. En el último parador me acerco a una pareja grande y, con la intención de sacarles conversación, pregunto cosas que ya sé: ¿y el encargado de este camping va a venir? ¿y la proveeduría o algún sitio donde comprar comida? ¿De noche quedará alguna carpa? ¿Es seguro acá?
Diez minutos después estoy subida a un jeep verde militar de enormes ruedas, sentada al lado de un perrito que no deja de saltar sobre mí. Ellos me cuentan que de jóvenes habían andado de mochileros por muchos lugares, que vivieron luego un tiempo en Bs As y que jamás volverían. Frenan en la terminal, sonríen y me desean suerte. Me han recomendado que me vaya, sin dudarlo un segundo más, hacia la ciudad de Colón.
A las cinco de la tarde dejé la terminal de Concepción del Uruguay.